Daniel Salmón firma una remontada épica en la Mateo Grijuela para coronarse campeón de España infantil
25 de agosto de 2026
Hay triunfos que se cocinan a fuego lento y otros que se conquistan sufriendo en el alambre. Daniel Salmón Pelayo (EB Andros La Serna Valle de Iguña) firmó este lunes una de esas victorias que dejan huella al proclamarse campeón de España infantil en la bolera Mateo Grijuela. Treinta y ocho años después de que su padre, Jesús Salmón, se coronara en esta misma categoría en El Sardinero, el joven jugador completó la gesta familiar tras sumar 675 bolos en una jornada que tuvo de todo: lágrimas, tensión y una reacción propia de un gran campeón.
La mañana no presagiaba semejante desenlace. Aunque Daniel llegaba como líder a los cuartos de final, tres bolas quedas dinamitaron su concurso matinal. El tropiezo lo relegó al tercer puesto con un discreto parcial de 105 bolos y dejó el camino despejado para Diego Ortiz (EB Santander-Toño Gómez), que deslumbró con 143 bolos para ponerse al frente de la tabla con una ventaja que parecía definitiva. En esa misma ronda, Bruno Pineda mantenía el tipo en la tercera plaza, mientras que la auténtica proeza de la mañana la protagonizó Joel Campo (EB Torrelavega). El torrelaveguense necesitaba sumar 32 bolos en su última mano de cuartos para colarse en semifinales tras haber sufrido una queda; en una demostración impresionante de templanza, embocó con su última bola de tiro y logró birlar los 14 bolos que le quedaban y meterse en el corte de los cuatro mejores.
Sin embargo, el paso por los vestuarios cambió por completo el guion de la tarde. En semifinales emergió la mejor versión del jugador de Andros La Serna. Con un pulso de hierro y un juego arrollador, Daniel destrozó los registros firmando 158 bolos —la marca más alta de todo el campeonato—, dando la vuelta a la clasificación y colocándose un bolo por delante de Diego Ortiz, quien frenó su progresión con 123 bolos. Por su parte, Bruno Pineda rubricó otros 123 bolos que le valieron un merecidísimo bronce con 516 bolos en total, cerrando Joel Campo la nómina de finalistas con 464 tras acusar el esfuerzo matinal con un parcial de 93 por la tarde.
En el mano a mano decisivo, la balanza cayó del lado de quien mejor supo gestionar los nervios. Daniel Salmón no levantó el pie del acelerador y encadenó tirada tras tirada hasta certificar 136 bolos finales que sellaron el título nacional. Ortiz, superado por el empuje de su rival, se quedó en 115 bolos en la última manga y tuvo que conformarse con la medalla de plata con un acumulado de 653. El broche a la jornada lo puso un emotivo podio donde las madres de los tres medallistas fueron las encargadas de colgar los metales, en una clausura institucional que contó con la presencia de dirigentes de la Federación Española, la Federación Cántabra y el Ayuntamiento de Santander.




































































































































































































