Víctor González agranda su leyenda con su séptimo Campeonato de España Individual
29 de agosto de 2026
El LXVII Campeonato de España de Primera Categoría – Copa SM El Rey puso el broche de oro a la Semana Bolística en la bolera Mateo Grijuela de Santander coronando, por sexta temporada consecutiva y séptima en su cómputo personal, a un Víctor González que continúa derribando todas las barreras en la historia del bolo palma. En una tarde de enormes emociones en la que se dieron cita unos 750 aficionados —muchos de los cuales acudieron al corro santanderino tras presenciar en El Sardinero el triunfo del Racing de Santander en su regreso a la división de honor—, el jugador de Peñacastillo certificó un triunfo incontestable al sumar un acumulado global de 718 bolos. Por su parte, Carlos García completó un concurso soberbio, haciendo gala de una profesionalidad intachable de principio a fin, para proclamarse subcampeón a 28 bolos del gran dominador en la última década.
La jornada decisiva comenzó a las 15.30 horas con una disputada ronda de cuartos de final donde la extremada exigencia de la arena pasó factura a varios de los principales contendientes. Mientras Carlos García encaraba el tramo decisivo manteniendo dos palos de margen sobre Víctor —quien firmó 140 palos—, los otros seis clasificados no lograron engancharse a la pelea por las plazas de honor. Jesús Salmón (112) y Pedro Gutiérrez (94) concluyeron en séptima y octava posición respectivamente, al tiempo que el joven debutante Lucas Carral finalizó en una destacable sexta plaza con 116 bolos. Mario Pellón, quinto con 120 bolos, amarró una valiosa plaza para la edición 2027 del Torneo del Santander. Las otras dos plazas reservadas para la penúltima ronda las aseguraron Rubén Haya y José Manuel González —este último lastrado por una bola queda en la primera tirada—, tras igualar a 126 bolos en esta ronda.
El punto de inflexión absoluto del campeonato se produjo en las semifinales, donde Víctor González firmó una actuación antológica que rozó la perfección absoluta. Arrancando de forma fulgurante con un emboque y una primera mano de 30 palos, el de Guarnizo enlazó tiradas de 24, 20 y 19 para acabar a raya alta con unos estratosféricos 93 bolos. Su progresión desde los 18 metros continuó imparable con parciales de 21, 20 y 23, situándole a tiro de piedra de batir el récord histórico de un concurso (173 bolos) que ostentan Óscar González e Iris Cagigas. Sin embargo, en la última mano solo pudo subir tres bolos de tiro y totalizar 11 bolos, dejó su registro final en unos memorables 168 palos. Carlos García, lejos de bajar los brazos ante el vendaval de su rival, mantuvo el tipo con unos excelentes 138 bolos, mientras que Rubén Haya (123) y José Manuel González (110) quedaron eliminados.
La final entre los dos primeros clasificados se convirtió en una deslumbrante exhibición y en un mutuo homenaje al juego desplegado por ambos deportistas. Carlos García apretó de salida buscando el emboque para firmar unos magníficos 75 bolos a raya alta por los 71 de Víctor. Al término de las ocho manos reglamentarias, ambos bolistas sellaron la tarde con idénticos 138 bolos, confirmando el holgado margen de 28 palos a favor del ya siete veces campeón de España.
Tras la conclusión del juego se dio paso a la ceremonia de entrega de premios, en la que el presidente de la Federación Española de Bolos, José Luis Díaz de Rojas, cedió de forma excepcional el honor de imponer las medallas a la leyenda del pasabolo tablón José Antonio Cano, que este año conseguía su 20º entorchado nacional, acompañados en el corro por los máximos representantes de las instituciones cántabras y locales. El instante más emotivo de la velada llegó cuando Víctor González tomó el micrófono con el trofeo ya en su poder: tras dedicar unas palabras cargadas de nostalgia a su abuelo paterno recientemente fallecido, el campeón anunció la donación de la Copa SM El Rey a su compañero y amigo Rubén Haya —quien ostenta cinco títulos nacionales pero carecía del trofeo en propiedad debido a los antiguos contenciosos federativos—. El sincero abrazo entre ambas figuras levantó al público santanderino en una ovación cerrada que cerró de forma imborrable el telón de la Semana Bolística 2026.



















































































































































































































































































































